Hay un cincuenta por ciento de posibilidades de ganar o perder en una apuesta si solo influye el azar, luego hay un montón de factores que pueden hacer que la balanza se decante hacia un lado o al contrario.

Siempre que apostamos lo hacemos con la intención de ganar, claro pero esto no siempre es posible.

Cuando tomo una decisión me gusta pensar “Que pasaría en el peor de los casos?” De todos los posibles resultados, hay buenos, el que normalmente queremos que ocurra. Malos aquellos que sabes que puede ser pero que realmente no contemplas como reales, no vaya a ser que lo gafe… y luego Otros no imaginados que a veces acaban sucediendo.

Ahora voy al grano, cuando me realizaron la mastectomía ahora este mes hará 4 años, simplemente tras darle muchas vueltas hice lo que me dijeron porque, aunque yo lo tome como una decisión aunque realmente no hubo otra opción, para los cirujanos ya estaba decidido, me harían una mastectomía radical con reconstrucción inmediata con expansor en el mismo acto quirúrgico. Estuve de acuerdo y APOSTE por no dejar la amputación tranquila y utilizar una prótesis externa.

En esa ocasión perdí, porque finalmente en el comité de tumores decidieron que debía hacer Radioterapia, así que se paro la reconstrucción para poder hacer la terapia. Al final la piel aguanta y continua la reconstrucción, desde el primer momento en cuanto estuvo el expansor un poco lleno, me molestaba, estaba muy alto, mucho mas que el otro pecho y por la noche me presionaba en el brazo y se me dormía la mano.

Cuando en Enero me dijeron que ya estaba al máximo que solo tenia que esperar a que me llamaran de la lista de espera (en aquel momento de 18 meses), aposte por evitar demoras, terminar cuanto antes y así llegar al primer aniversario del diagnostico totalmente reconstruida, recuperada de los tratamientos y estupenda para dejar atrás ese “añito malo” que todo el mundo y yo pensábamos que iba a durar el tema.

En esa ocasión también perdí porque hacer el cambio de expansor por la prótesis no fue bien, era muy pronto, demasiado cercano al final de la radioterapia, mi piel tenia buen aspecto pero era poco elástica, al retirar los puntos se quedo una ulcera que tardo meses en cerrar y que me impedía movilizar el brazo con normalidad. En teoría en junio me haría el pezón y se fini!

Pues nada mas lejos de la realidad, lo dejamos hasta después del verano que coincidió con mi reicorporación al trabajo después de 21 meses de baja (esto ya no era “un añito malo” eh?). Vuelvo al trabajo y lo paso fatal descubriendo que mi brazo, ni tenia fuerza, ni movilidad y el dolor era constante, parecía que la prótesis se había vaciado, estaba aplanado, me hicieron una Eco para descartar que estuviera rota. No lo estaba era la retracción de la piel hacia que se aplastara la prótesis pareciendo deforme y mas pequeña, ademas de dolorosa.

Y aquí de nuevo volví a apostar por hacer un DIEP una nueva reconstrucción con otra técnica, mucho mas compleja, con mas riesgos en quirofano y ademas decidí hacerlo en Barcelona ya que los cirujanos eran mucho mas experimentados en este tipo de cirugia.

Tras muchas horas de quirofano la operación fue un éxito pero su evolución no tanto, se empezó a necrosar el injerto, la ulcera era enorme y mi estado de animo era igual de negro que la herida. Así que un mes después pase por quirofano para cerrar la herida que era del tamaño de una moneda de 2 euros. Y al mes siguiente volví a quirofano otra vez para cerrar definitivamente una ulcera del tamaño de una galleta maría. Dieron guerra los puntos y finalmente en Septiembre me incorpore a trabajar, feliz porque había recuperado la fuerza, la movilidad y había dejado de dolerme.

El resultado final de mi mama derecha es un muñón raruno, desigual y muy plano, con sujetadores con copas preformadas iba pasando porque siempre habían sido situaciones temporales, hasta la siguiente intervención. Pero la ultima tuvo un precio muy elevado para mi alma, la caída en el estado de animo fue brutal, con tratamiento psiquiátrico (medicación) y mucha psicoterapia y yogaterapia, puedo decir que hoy me encuentro bien.

Tras 4 años esperando a que pase el “añito malo” y esperar a la siguiente acción para intentar terminar con los tratamientos. Por fin he dejado de esperar nada, ya esta, aposte y perdí, ahora toca seguir.

Hace unos días vi un anuncio en la pagina de Xubra Mastectomy de una prótesis ligera de espuma y silicona, con un precio muy asequible y me decidí a ACEPTAR la derrota y continuar con lo que tengo.

Compre una prótesis ligera, me la probé, al final cambie la talla y desde hace un par de días la llevo…………. Es cómoda! No la noto, la ropa queda estupenda y me veo genial en el espejo y cuando me miro directamente. Esta tarde por primera vez me la he puesto para ir a la piscina, ahora esta secándose y mañana de nuevo a rellenar el hueco.

Resumo que APOSTE por la reconstrucción y PERDÍ en dos ocasiones, con consecuencias físicas y psicológicas muy duras, pero que perder en una apuesta no implica que se acabe la partida y ahora apuesto por mi prótesis ligera!