Hoy me ha venido una idea a la cabeza que me apetece escribirla. Tras cinco años con vivencias intensas, muy buenas y muy malas, cambios radicales y aprendizajes lentos, siento que al final vivir es como bajar en kayak por un rio.

Hay zonas tranquilas, aburridas, que incluso da la sensación que no avanzas, hasta te puedes parar y bajarte a pasear por la orilla, tienes todo el tiempo del mundo para seguir bajando el río. Esto a mi me parece esa época de estudiante y primeros años de trabajo, donde todo esta por hacer y los problemas son sencillos y se solucionan remando un poquito.

Un poco mas abajo en el río las aguas son mas rápidas, hay que sujetar con fuerza el remo, pero realmente puedes con esfuerzo manejarlo sin problemas y el viaje sigue siendo placentero.

Pero también llegan las zonas de rápidos, donde surgen piedras, remolinos, corrientes fuertes, aguas rápidas y aquí es donde hay llevar un buen equipo y tener un poco de suerte también para no volcar, encallar o incluso morir.

Esa es la zona donde empezó este blog y todas mis entradas son sobre como remaba y me esforzaba para salir de esta tormenta, como mis esfuerzos se centraban en remar con fuerza, tomar el control, manejar la situación, intervenir para no caer.

Y después de volcar muchas veces, golpes contra las rocas, dolor, sufrimiento y agotamiento…. descubrí una vez pasado claro esta, al llegar al remanso del río, zona amplia y soleada donde puedes descansar y mirar atrás. Puedes ver que realmente no consistía en intentar ganar al río, en luchar contra la corriente cuando no puedes.

Simplemente los rápidos se pasan sujetando con fuerza el remo, con un buen equipo que te proteja (casco, neopreno, buen kayak ) Y esto se traduce como aplomo para sobrevivir a lo que venga y el equipo seria tu red de apoyo (familia, amigos……) y tu aprendizaje previo en la vida para afrontar dificultades.

Cuando estas en la zona peligrosa, cuando el río esta bravo y no controlas nada tu kayak mi experiencia me dice………déjate llevar, no luchar (que no es lo mismo que rendirse), es mas bien aprieta los dientes, acepta que no puedes con el río y deja que el propio río te saque, no tomar decisiones vitales, no machacarte por no remar hacia donde quieres.

Y un día sales, llegas a una zona tranquila, ancha con aguas rápidas pero sin peligro, donde si puedes remar en la dirección que tu quieras y voy mas allá, cuando aceptas que por mucho que lo intentes no esta en tu mano, que solo el tiempo te sacara de allí, entonces el río te premia y te muestra su cara mas bonita, lagunas con cascadas de agua cristalina, amplio cauce, remansos donde descansar y coger fuerzas para la siguiente zona de rápidos.

Así que de nuevo mi aprendizaje es Teikitisi! Tómatelo con calma, respira, acepta y llegaras al mar.

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